Contribución del Geógrafo Pierre Pitte IANIGLA-CONICET Mendoza, Argentina
Email: pierrepitteARROBAmendoza-conicet.gov.ar (reemplazar ARROBA por @)
Los penitentes son crestas irregulares de nieve o hielo que se forman a grandes alturas en la Cordillera de los Andes y que deben su nombre a su semejanza con una procesión de monjes penitentes en Semana Santa. Estas formas se encuentran alineadas en sentido este-oeste e inclinadas hacia el norte (en el Hemisferio Sur) siempre apuntando hacia el sol, por lo que, curiosamente, no proyectan sombra.

Existen diversos estudios sobre la formación y características de los penitentes, entre los que se destacan los trabajos del glaciólogo francés Louis Lliboutry (Lliboutry 1954, 1956, 1999). Estos trabajos indican que los penitentes se originarían por una combinación de factores ambientales y meteorológicos que son comunes en los Andes Centrales y Desérticos de Argentina y Chile (y de otras pocas regiones montañosas del planeta). Los elementos necesarios para que puedan formarse penitentes son:
a) Existencia de nieve fresca de cierto espesor
b) Elevada radiación solar durante largos periodos despejados y sin precipitaciones
c) Bajas temperaturas, por debajo de 0ºC
d) Baja humedad relativa ambiente
Dadas estas condiciones, la formación de penitentes generalmente comienza con pequeñas depresiones en el manto de nieve. La altísima radiación y baja humedad que predomina en estos ambientes andinos promueven la sublimación (cambio de fase sólida a gaseosa, o sea de agua congelada a vapor de agua directamente) de las pequeñas crestas de nieve que quedan entre las depresiones. Poco a poco, esta ablación diferencial (sublimación de las crestas y derretimiento en las depresiones donde se concentra la radiación) hace que las mismas vayan profundizándose y que los penitentes crezcan “hacia abajo”.

Micropenitentes de nieve, 15-20 cm de altura.
Los penitentes incipientes llamados micropenitentes comienzan a formarse a fines del invierno y no superan los 15-20 cm de altura. Durante la primavera y el verano estas crestas pueden alcanzar generalmente alturas de entre 1 y 3 metros pero también se han observado casos de penitentes de entre 5 y 8 metros. Cuando los penitentes se desarrollan sobre un manchón de nieve, pueden profundizarse hasta llegar al suelo, entonces caen y desaparecen. Los penitentes también pueden desarrollarse sobre el hielo de un glaciar, donde generalmente quedan sepultados con las nevadas del invierno pero pueden seguir profundizándose en el verano siguiente.

Penitente de nieve con estratos de percolación.

Penitentes de nieve que se profundizan hasta el suelo y caen.

Manchón de nieve penitente con una persona que sirve como escala.

Penitentes de hielo en el frente del Glaciar Canito, Provincia de San Juan.
Los penitentes pueden observarse en muchos glaciares y manchones de nieve de los Andes entre los 17º y 35ºS, sobre todo concentrados entre los 4000 y los 5200 msnm. Por debajo de los 4000 msnm las temperaturas no son tan bajas y los penitentes pierden su forma aguda por derretimiento, mientras que encima de los 5200 msnm la nieve se mantiene en polvo demasiado tiempo, evitando su desarrollo.
El relieve irregular plagado de crestas característico de los campos de penitentes hace que muchos andinistas eviten en lo posible cruzarlos durante sus expediciones a las altas cumbres.

Penitentes de hielo con detrito.
No hay que confundir los penitentes con los seracs. Los seracs son bloques de hielo formados por planos de grietas en zonas de rápido movimiento de un glaciar.
A pesar de que la sublimación es indispensable para la formación de penitentes, es interesante notar que en un campo de penitentes la mayor parte de la ablación ocurre por derretimiento.
También es importante notar que, debido a esta componente de sublimación de nieve y hielo, una parte del agua almacenada en los Andes Áridos desaparecerá como vapor antes de escurrir por los ríos que constituyen la principal fuente de agua en las zonas semi-áridas de Cuyo y Chile Central.

Penitentes de hielo en el frente del Glaciar Guanaco.
Referencias- Lliboutry, L. 1954. The origin of penitents. Journal of Glaciology 2 (15). 331-338 pp.
- Lliboutry, L. 1956. Nieve y glaciares de Chile. Fundamentos de glaciología. Ediciones de la Universidad de Chile. Santiago, Chile. 471 p.
- Lliboutry, L. 1999. Glaciers of Chile and Argentina. Satellite image atlas of glaciers of the world. South America. R. S. Williams and J. G. Ferrigno (Ed). USGS. Denver, USA. 1386-I. LINK
- Videla, M.A. y Suarez, J.A. 1991. Mendoza Andina. Precordillera – Alta Cordillera. Ed. Adalid, Mendoza, Argentina. 149 p.